Tema Juego limpio Ministerio Infantil | ADVENTISTA GO

Tema Juego limpio Ministerio Infantil

 (Sugerimos contar esta historia el sábado 5 de febrero) 

“Nadie tiene mayor amor que este, que uno dé su vida por sus amigos” (Juan 15:13).

OBJETIVO: 

Mostrar que Jesús amaba tanto a Adán y Eva que se ofreció para morir en su lugar.

RECURSOS UTILIZADOS:

Juegos de estrategia (pueden ser uno o dos, ti po ajedrez, o un juego más fácil para niños, como un rompecabezas).

INTRODUCCIÓN:

 ¿Ven estos juegos? ¿Cuántos han jugado con alguno de ellos? Puede ser que ustedes hayan visto a chicos más grandes o hasta adultos jugar con ellos. Algunos son muy difíciles de jugar. En algunos lugares incluso existen competencias para ver quién gana y sabe hacer las mejores jugadas. Los competidores se preparan y crean estrategias para vencer. Pero no todo jugador juega limpio. Algunos usan trucos para engañar al adversario. Hoy, nuestra historia también es sobre dos competidores. Y para que entiendan bien quiénes eran, recordaremos lo que sucedió hace mucho tiempo atrás, con Adán y Eva en el Jardín del Edén.

HISTORIA BÍBLICA: 

¿Recuerdan lo que Dios pidió a Adán y Eva que no debían hacer cuando estaban en el Jardín del Edén? Así es, Dios les dijo que no debían comer ni tocar el fruto del árbol que estaba en el medio del jardín, llamado el árbol del conocimiento del bien y del mal. Les dijo que, si desobedecían, tendrían que morir. Dios juega limpio, no miente ni nos esconde nada. Solo quiere nuestro bien. 

Del otro lado estaba Lucifer, el ángel malo que, disfrazado de serpiente, mintió, engañó y convenció a Eva para que comiera del fruto del árbol que Dios había prohibido. Él juega sucio. Prepara sus estrategias para perjudicarnos y destruirnos. Como un jugador cruel que no acepta perder, no se da por vencido. Hace de todo para ganar el juego. 

Cuando Eva creyó en la mentira de Lucifer, comió del fruto y también se lo llevó a Adán, fue como si estuviera dándole puntos al enemigo de Dios. Pero, ¿saben una cosa? Dios es tan sabio y amaba tanto a Adán y Eva que, antes de crear nuestro planeta y a los seres humanos, él planeó una estrategia perfecta que no fallaría. 

Cuando Adán y Eva pecaron, Dios les mostró una pieza; Satanás ni imaginaba que existí a y así le haría imposible al enemigo ganar el juego. ¿Saben qué pieza fue? Jesús, el Hijo de Dios, moriría en lugar de Adán y Eva, y así la victoria estaría asegurada para el lado del bien.

LLAMADO: 

¿No es maravilloso saber que Dios y Jesús nos aman tanto que están dispuestos a estar de nuestro lado para darnos la victoria sobre el enemigo?

Cuando aparecen las tentaciones en nuestra vida, debemos darles la espalda. Mentir, engañar, tratar mal a las personas, desobedecer, son solo algunas de las piezas que Satanás usa para intentar derrotarnos con su juego sucio. 

Pero, si nos ponemos del lado correcto, del lado de Dios, él derrotará al enemigo, y seremos más que vencedores. ¿De qué lado quieren estar?

Libro: Quiero ser + como Jesús



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