(Sugerimos contar esta historia el sábado 5 de marzo)
“[…] allí confundió el Señor el lenguaje de toda la tierra” (Génesis 11:9).
OBJETIVO:
Contar como surgieron los diversos idiomas.
RECURSOS UTILIZADOS:
Juego del teléfono descompuesto.
INTRODUCCIÓN:
¿Quieren jugar al “teléfono descompuesto”? (Hacer el juego con la siguiente frase: “Pásame, por favor, el balde de brea y los ladrillos de barro”). Fue difícil entender el mensaje al final de la fi la, ¿no? Y eso que todos hablan el mismo idioma. Imaginen la confusión cuando los habitantes de una ciudad resolvieron construir una torre gigante, pero cada uno comenzó a hablar en un idioma diferente. ¿En qué terminaría eso?
HISTORIA BÍBLICA:
Solo Noé y su familia sobrevivieron al diluvio. Dios dijo que ellos comenzarían una nueva generación. Los hijos de Noé tuvieron muchos hijos e hijas. Y así fue aumentando nuevamente el número de habitantes en la Tierra. Dios había prometido a Noé que nunca más destruiría la Tierra con un diluvio. Sus descendientes fueron fi eles y creyeron en la promesa. Pero pasó el tiempo, y nuevamente se introdujo el pecado entre las personas. Pronto estaban divididas. Algunas creían en Dios, otras se rebelaron contra él. Los rebeldes resolvieron apartarse y formar su propia comunidad.
Fueron a una planicie en Sinar y comenzaron a construir una poderosa ciudad. Como no creían en Dios, tuvieron miedo de que viniera otro diluvio y los destruyera. Por eso, decidieron construir una torre bien alta, que llegara hasta el cielo. La Biblia dice que aprendieron a hacer ladrillos para sustituir las piedras y usaban brea, en lugar de cemento, lo que usan hoy los constructores, para unir los ladrillos. La verdadera intención de esas personas era hacerse famosas con esa construcción. La torre sería tan grande que mucha gente podría vivir dentro. Dios se sintió triste con esa actitud. Y entonces, hizo algo que fue gracioso y terminó en una confusión.
Fueron enviados dos ángeles para confundir el idioma del pueblo. Mientras que algunos hombres trabajaban en lo alto de la torre, otros se quedaban en la base, mandando material hacia arriba. De repente, uno no entendía lo que el otro decía. Uno pedía brea, y el otro mandaba ladrillos. Fue una confusión general. Las personas comenzaron a discutir y pelear. Entonces abandonaron la construcción. Como no se podían comunicar, los que hablaban el mismo idioma se agruparon y se fueron a vivir en otras regiones. Hasta que no quedó nadie en esa ciudad. ¿Ustedes saben qué nombre recibió esa torre? Babel, que quiere decir “confusión”. Después, Dios envió un rayo que destruyó la parte superior de la torre, y se volvió polvo.
LLAMADO:
Las personas fueron testarudas y orgullosas. Dios había dicho que debían esparcirse, pero ellas lo desafiaron queriendo vivir en un solo lugar y, además, construyeron una torre para demostrar que no creían en lo que él había dicho. Así surgieron varios idiomas y las personas estuvieron obligadas a dispersarse. Un día todos hablaremos el mismo idioma nuevamente y podremos alabar a Dios usando las mismas palabras. Si queremos estar en el Cielo, necesitamos obedecer siempre lo que Dios dice. Así, no habrá confusión.
Fuente del Libro: Quiero ser + como Jesús
