(Sugerimos contar esta historia el sábado 19 de febrero – Día de oración y ayuno)
“Entonces me invocaréis, vendréis, oraréis a mí, y yo os escucharé. Me buscaréis y me hallaréis, cuando me busquéis de todo vuestro corazón” (Jeremías 29:12, 13).
OBJETIVO:
Explicar la importancia de la oración y el ayuno.
RECURSOS UTILIZADOS:
Túnica de coro y algunos instrumentos musicales. Esta historia puede terminar junto con la iglesia.
INTRODUCCIÓN:
(Contar la historia usando una túnica de coro.) Hola, chicos. ¿Saben qué ropa estoy usando? Es una túnica del coro. La historia de hoy es sobre un ejército que ganó una guerra cantando. ¿Cómo fue posible? Les contaré sobre Josafat y su ejército de cantores.
HISTORIA BÍBLICA:
Josafat era rey de Judá. Siempre fue un rey bueno y ayudó al pueblo a andar en los caminos de Dios. Trataba de vivir en paz con los vecinos. Pero, un día, ya al final de su reinado, los pueblos enemigos se juntaron y formaron un ejército poderoso para atacar e invadir Judá.
Cuando Josafat supo de la intención de sus enemigos, quedó muy preocupado. ¿Qué haría él frente a un ejército tan grande? Entonces, el rey hizo lo correcto. Reunió al pueblo y pidió que todos oraran a Dios y ayunaran. ¿Ustedes saben lo que es ayunar? Es quedarse sin comer por un tiempo. Así, la mente está más clara y podemos comprender lo que Dios quiere decirnos. Se practica en ocasiones especiales. En la Biblia tenemos varios ejemplos.
¿Recuerdan lo que hizo Ester y sus siervas cuando la reina decidió interceder por la vida de su pueblo? Ellas ayunaron. ¿Y los habitantes de Nínive cuando oyeron el mensaje de Jonás, de que su ciudad sería destruida porque eran muy malos? Se arrepintieron, ayunaron y pidieron perdón a Dios.
Josafat y todo el pueblo, hombres, mujeres y niños, también ayunaron y oraron, pidieron ayuda a Dios para enfrentar esa situación tan terrible. Y Dios respondió. Les dijo que no necesitaban hacer nada, no tendrían que luchar. La batalla no sería de ellos, sino de Dios. Qué noticia maravillosa, ¿no? Como no necesitaban luchar, Josafat tuvo una idea. Ordenó que un gran coro marchara al frente del ejército cantando: “Alaben al Señor, porque su amor dura para siempre”. Repitamos juntos las palabras del himno.
Dios cumplió lo que prometió y terminó con el ejército enemigo. Hubo una gran confusión entre los soldados y se destruyeron entre ellos mismos.
LLAMADO:
La oración y el ayuno son poderosas armas contra el enemigo. Si Dios usó hasta a un coro para vencer una batalla, imaginen lo que pude hacer en la vida de cada uno de nosotros. Vale la pena confi ar en Dios y llevarle todo a él.
Fuente del Libro: Quiero ser + como Jesús
